SERIE ESPECIAL DE BEISBOL: ¿Torneo o entrenamiento?

El torpedero Miguel González descuella en la formación granmense.
Boris Luis Cabrera Acosta

SERIE ESPECIAL DE BEISBOL: ¿Torneo o entrenamiento?

Justo es decir, que los encargados de la creación de esta atípica serie, sabían de antemano que jamás prendería en los aficionados, no obstante, se empecinaron en darle carácter oficial, con televisión incluida, con sitio web actualizado, con cansonas ceremonias previas a los partidos, y demás características.

Por el camino, y ya cerca a la docena de partidos jugados por cada equipo, la serie se ha ido deshojando y se les ha marchitado en las manos, producto de todos los factores negativos que la envuelven y la acechan, incluso antes de su nacimiento, y que ya hemos abordado en otros comentarios.

La palabra ¨entrenamiento¨, se fue quedando sola, las palabras ¨campeonato¨, ¨nueva selectiva¨, o simplemente la palabra ¨serie¨, se soltaron como un lastre pesado del vocabulario de directivos y organizadores y como ya es natural, la comisión nacional de beisbol, en su afán desesperado de justificar los errores cometidos, y haciendo gala de su capacidad de improvisación, como nos tiene acostumbrados, de un plumazo declaró que todos los records y estadísticas acumuladas hasta el momento, no irían a los libros de anotaciones, ni engordarían los números históricos de ninguno de los participantes, simplemente se quedarían olvidadas en cualquier rincón, hasta que los aguaceros de Mayo cayeran sobre el trópico y las arrastraran por las alcantarillas de la vida. ¿Quién ha visto un entrenamiento donde se compilen y se archiven para la eternidad las estadísticas?

Cualquiera diría que sacaron un conejo del sombrero o una carta mágica debajo de la manga de la camisa, pero… ¿Es realmente un entrenamiento?, yo tengo mis dudas.

Víctor Figueroa, uno de los preparadores físicos de los preseleccionados, declaró hace unos días: ¨…hay que seguir trabajando en las diferentes situaciones tácticas, como el bateo y corrido, adelantos en primera, robos de base, y otras cosas que golpean el beisbol nuestro¨, pero, si esto es un entrenamiento, ¿cómo es posible que son casi nulas estas acciones durante los partidos efectuados?, ¿porque ningún integrante de nuestro último equipo nacional ha tocado la bola para sacrificarse en ningún encuentro?, ¿Quién me explica los porcientos tan bajos de intentos de robo de bases, donde solo un integrante de nuestro equipo grande, Roel Santos, lo ha intentado una sola vez?, ¿Qué justificación tienen las bases por bolas intencionales en un entrenamiento donde la idea es consumir la mayor cantidad de turnos al bate y realizar estrategias ofensivas?

El equipo Occidentales ha intentado el robo 13 veces en 10 partidos (1.3 por juego), y los conjuntos de Orientales y Centrales solo en 7 oportunidades, en 9 y 11 juegos respectivamente (menos de una vez por encuentro).

Los toques de bola apenas se han ¨practicado¨, los de occidente lo han hecho en 8 ocasiones, los del centro en 5, y los orientales solo 2 veces. Mientras las bases por bolas intencionales las han recibido los Occidentales 11 veces, y los otros dos equipos 6 veces cada uno.

A estas alturas nadie tiene claro qué tipo de campeonato tenemos, mientras los directivos se ponen de acuerdo, y la comisión nacional se prepara para nuevas directivas, continua el agotamiento generalizado, el desinterés colectivo y el derroche de recursos. Nos vemos en el estadio.

Acerca de Oscar Luis

Licenciado en Cominicación Social, vivo en La Habana Cuba

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*