MLB Peloteros cubanos: sus primicias y récords en las Grandes Ligas

La palabra béisbol para el cubano es añeja, tan antigua, que aún hay cierta incertidumbre sobre cuándo se jugó dicho deporte en la Isla por primera vez (no de manera oficial). Se dice que fue introducido por nativos que estudiaban en los Estados Unidos en sus viajes vacacionales por el lejano 1860, sin embargo, hay diversas teorías que ocupan el debate.

El tema en cuestión es que fue en la mayor de las Antillas, donde por primera vez se jugó esta disciplina en América Latina, extendiéndose luego a países como México, República Dominicana y Puerto Rico.

Fue precisamente un cubano, el primero en jugar profesionalmente en una Liga estadounidense (Esteban Bellán en 1871)

Pero no es Esteban el único pionero cubano en el mejor béisbol del mundo. Bellán solo fue la radícula a la cual siguieron muchas raíces secundarias.

Las Grandes Ligas del Béisbol estadounidense, de toda la vida el techo de este deporte a nivel mundial, han estado fuertemente nutridas por presencia cubana, desde sus mismos inicios, de hecho, no hay otro país en todo el orbe que no se llame Estados Unidos, que haya tenido un inicio tan sólido en el deporte de las bolas y los strikes que los cubanos.

Ya describíamos a Bellán como el primer cubano y latinoamericano en jugar profesionalmente en una liga estadounidense: La Asociación Nacional de Jugadores Profesionales de Béisbol (National Association of Professional Baseball Players).

Sin embargo, con la desaparición de esta liga y la creación de las Grandes Ligas en sustitución (1876), un sinnúmero de cubanos han roto barreras para el resto de los peloteros latinos.

Por ejemplo, no fue un cubano el primer latino en jugar Grandes Ligas como tal (esa condecoración le pertenece al colombiano Luis Castro cuando en 1902 debutó con los Atléticos de Philadelphia), pero sí fue un cubano el primero en hacerlo de titular (Armando Marsans con los Rojos de Cincinnati en 1912). También fue uno de los nuestros el primer latino líder oficial en salvamentos en MLB (Oscar Tuero, con 4, lanzando para San Luis en 1919). Décadas después, con la aparición de la Liga Americana, otro cubanito emuló a Tuero y se convirtió en el primer latino líder en juegos salvados en el nuevo circuito (Miguel Fornieles con 14, jugando para Boston en 1960).

El legendario lanzador Adolfo Luque, comparte varias de estas primicias entre nuestros compatriotas:

1.- Primer lanzador latino en asistir (y ganar) una Serie Mundial (1919 con Gigantes)

2.- Lanzador latino con más victorias en una temporada en MLB (ganó 27 juegos en 1923)

3.- Primer lanzador latino en ganar un juego de Serie Mundial (lo hizo en 1933 a la edad de 43 años)

4.- Primer latino en ganar 20 juegos en una temporada

5.- Primer latino en llegar al centenar de triunfos en la Gran Carpa

6.- Primer latino en quedar líder en efectividad en una temporada de Grandes Ligas

7.- Primer latino en ser seleccionado para abrir un Opening Day en MLB

8.- Primer latino en quedar líder en blanqueadas en una temporada en MLB

Otro legendario lanzador cubano que comparte algunos de estos honores es Camilo Pascual, quien en una carrera de 18 años, fue el:

1.- Primer latino líder en blanqueadas en la Liga Americana (6 en 1959 lanzando para Washington)

2.- Primer latino en quedar líder en ponches en la Liga Americana (221 ponches en 1961 lanzando para Twins)

3.- Primer latino en quedar líder en juegos completos en MLB (completó 17 juegos con Washington en 1959)

Siguiendo con los lanzadores, fue un cubano el primer lanzador latinoamericano en ganar un premio CY Young en el Big Show (Mike Cuéllar en 1969 con Orioles), En 1954, el derecho Sandalio Consuegra (White Sox), fue el primer pitcher latino en ser líder en promedio de ganados y perdidos en la Liga Americana, cuando cerró con foja de 16-3 (842).

Y para terminar con el pitcheo, quiero recordar que el récord en efectividad más bajo para un lanzador abridor latino en una temporada completa en Grandes Ligas lo tiene otro cubano (Luis Tiant con 1.60 en 1968), Tiant además fue el primer pitcher cubano y latinoamericano ganador de 2 juegos en una Serie Mundial (1975, con el Boston Red Sox. Tiante venció a los Rojos de Cincinnati en los juegos 1 y 4, el primero por blanqueada de 5-0).

Del otro lado del juego, y emulando a sus contrapartes lanzadores, el bateo cubano también ha roto muchas barreras en el mejor béisbol del mundo.

Un individuo como Orestes “Minnie” Miñoso, quien injustamente yace aún fuera del Salón de la Fama, fue el Primer latino en quedar líder en bases robadas en MLB, además también fue el primero en ganar un guante de oro. Todo eso sin mencionar que fue el Jackie Robinson de América Latina (entiéndase que rompió la barrera de color para los latinos).

Tony Oliva fue otro ilustre pelotero cubano que sentó bases a muchos de su clase en generaciones posteriores. El pinareño es el latino con más lideratos en hits en MLB con 5 (1964, 1965, 1966, 1969 y 1970), siempre como jugador de los Minnesota Twins de la Liga Americana.

Además Oliva fue el primer latinoamericano que resultó líder en carreras anotadas en las Grandes Ligas (en 1964 anotó 109 carreras). Curiosamente, el segundo fue también cubano: Zoilo Versalles (Twins), con 126 anotaciones en 1965.

Regresando a Oliva, en 1971 se convirtió en el primer latino en liderar el promedio de slugging, con .546, en la Liga Americana.

Existen otra serie de primicias o récords que pertenecen a cubanos, por ejemplo, el primer MVP latino de la historia fue un cubano, Zoilo Versalles (en 1965 con Mellizos), el primer latino en entrar al club de los 3000 hits y 500 cuadrangulares fue Rafael Palmeiro, quien también fue el primero de su raza en conectar 500 jonrones en Grandes Ligas, y como dato curioso, el habanero, es el único bateador designado de la historia en ganar un guante de oro, hazaña que logró en 1999 con Texas, donde solo jugó 28 partidos a la defensa y 135 como bateador designado. También de tiempos recientes tenemos que el primer pelotero en la historia en conectar 40 cuadrangulares y robarse 40 bases fue un cubano (José Canseco en 1988 con Oakland),

Para cerrar esta columna de éxitos de beisbolistas cubanos, cabe aclarar que ningún país (que no se llame Estados Unidos)  tiene más integrantes en el Salón de la Fama de Cooperstown que Cuba con 6 (cuatro son peloteros: Martín Dihigo (1977), Tony Pérez (2000), José de la Caridad Méndez (2006) y Cristóbal Torriente (2006). Además de Rafael Felo Ramírez como narrador y comentarista, Alex Pompez como manager y empresario.

Todo esto, muy a pesar de que fuimos el único país de la región, que abolió el deporte profesional hace casi seis décadas (y con ello, el béisbol), y desde entonces, en la Isla se han perdido generaciones enteras de peloteros con talentos únicos, que muy bien hubieran podido mantener la hegemonía territorial que tuvimos hasta principios de los años 60.

En 1961 había un total de 22 cubanos en Grandes Ligas; en contraste entre Puerto Rico, República Dominicana y Venezuela totalizaban 21 (11 boricuas, 7 dominicanos y 3 venezolanos), además, fuera del ámbito estadounidense, los de la mayor de las Antillas habían ganado 7 de las primeras 12 Series del Caribe disputadas.

Sin embargo, cabe aclarar que de a poco, la nación cobra nuevamente protagonismo en MLB. En el año 2000 ya había 11 peloteros nuevamente en las Mayores, cifra que fue aumentando lentamente, hasta llegar a 15 representantes una década después (2010). El pasado año totalizaron 24 y en los actuales campos de entrenamientos primaverales hay 33 de ellos. (Javier González)

Tomado de: http://cronodeportesonline.com/peloteros-cubanos-primicias-records-las-grandes-ligas/

Acerca de Oscar Luis

Licenciado en Cominicación Social, vivo en La Habana Cuba

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